Arde Cuba – Agustín Ferrer Casas

“Hasta la victoria… Siempre!”

arde-cuba_capa_metropoles_delirantesArde Cuba es lasegunda novela gráfica de Agustín Ferrer Casas que repite con la editorial valenciana Grafito, con la que ya editó la interesante Cazador de sonrisas. En esta obra la acción se sitúa en plena revolución Cubana, cuando un Errol Flynn ya en clara decadencia física y arruinado decide viajar hasta la isla para entrevistar a Fidel. Le acompaña, más o menos engañado, el fotógrafo Frank Spellman, que al fin será el verdadero protagonista de la historia. A través de las vicisitudes y aventuras de este dúo en la Cuba revolucionaria, donde la CIA, la Mafia y los barbudos de Fidel y el Che se mezclan y entrecruzan, el autor hace un retrato de lo que pudo ser aquel momento histórico en los estertores del régimen del dictador Batista en el que eran muchos los actores que tomaban posición política y estratégica en un mundo en rápido cambio.

La historia está inspirada en hechos reales (Flynn hizo realmente la entrevista) y a partir de estos, Ferrer Casas inventa una historia que juega a mezclar la realidad y la ficción, incluso relata un final abierto protagonizado por Camilo Cienfuegos.

Aventura con espías, intrigas geopolíticas y presiones de grandes empresas. En este cómic el ritmo es trepidante. La trama se divide en dos partes bien diferenciadas; la primera en la Habana, con mafiosos, agentes da CIA, policías de Batista e incluso algún gánster local y los protagonistas alternando con Hemingway mientras esperan la autorización para conocer a Fidel. La segunda, ya en la sierra con los guerrilleros, centrada en el aspecto bélico de la revolución y en el personaje de Cienfuegos.

Ferrer Casas maneja un estilo muy agradable, de linea clara muy trabajada. Muy al gusto francobelga, recuerda en algunas viñetas a Leo (Aldebarán) e incluso a nuestro Fran Jaraba, autor de una maravillosa trilogía sobre la primera revolución cubana contra el colonialismo español (Campos de Cuba). Tanto el dibujo como el color son excelentes, muy destacables los planos generales en los que retrata la Habana. Hay que destacar que la ambientación es perfecta, incluso la luz de la ciudad parece querer salir de las páginas. El guión mantiene enganchado al lector con las dosis justas de diálogo y acción y con una narración ágil. El libro incluye una sección de extras que ayuda a contextualizar la historia y los personajes.

La edición de Grafito es muy buena, bien cuidada en la hechura del libro con un buen papel e impresión y es muy de agradecer un precio ciertamente contenido para lo que se estila en estos tiempos.

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