Arquivo por meses: Maio 2016

La Ficción – David Rubín y Curt Pires

“La ficción de Pires y la realidad de Rubín”

laficcion“La ficción” es la historia de cuatro amigos de la infancia, que descubren una misteriosa caja con libros que cuando los leen en voz alta pueden transportarlos hasta otros mundos. La diversión se hace pesadilla cuando uno de ellos desaparece, el resto de los chavales jura no contar nunca lo que pasó. Años después, uno de aquellos niños, ya adulto, desaparece y los dos que quedan se movilizan para que no se repita la historia.

Esta es la segunda incursión de Rubín en el mercado norteamericano, después de la excelente saga “Aurora West” con Paul Pope y JT Petty, y en esta ocasión, lo hace con un desconocido (en Europa) guionista, Curt Pires, que plantea una historia a caballo entre lo real y lo fantástico con continuos saltos en el tiempo que sirven de exiguo andamiaje para que el gallego arme un palacete con su arquitectura gráfica.

Esta obra se publicou en cuatro números en Norteamérica, lo que conocemos por grapas, pero en España la editorial Astiberri recopiló todo en un sólo tomo que además trae como extras sendos textos de los autores (el de Pires algo falto de humildad) y lo más importante varias páginas a lápiz en las que Rubín enseña “sus trucos” de “mago de nivel 20”.

Hay dibujantes que tienen la capacidad de un cirujano de guardia en urgencias para sanar un libro, aplican con maestría y rápido diagnóstico los conocimientos que tienen para salvar al paciente, y de hecho, con una buena dosis de vitaminas, Hasta consiguen no sólo que salga de la cama sino que gane unha maratón. Seguir lendo

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La cueva del infierno – Ramón y José Manuel Trigo

o_burato_do_infernoEsta novela gráfica nació para ser guión de cine pero los autores decidieron finalmente convertirla en el primer cómic que publicaron, fue editada en el año 2010 por la difunta Faktoria k de Libros de Kalandraka.

A Guarda, año 1858, Bieito o Lindo, un hombre endurecido por la miseria y el hambre, que abandonó a su mujer cuando quedó embarazada y que durante un tiempo fue raqueiro* y contrabandista en la frontera, regresa muy enfermo de La Habana y le pide al párroco que vaya a buscar a su hijo, que aunque desprecia al moribundo, no puede negarse a la petición de su padre.

Bieito antes de dar el último aliento, le encarga a su hijo que limpie sus culpas. El mozo tendrá que enfrentarse con el cacique local para cumplir la voluntad de su progenitor.

Esta es la sinopsis de esta negra historia con la que los hermanos Trigo nos acercan a la Galiza del siglo XIX, pobre, mal comunicada, hambrienta. Una sociedad dominada por el caciquismo, que decidía el sino de sus habitantes, en la que la sociedad consentía la pequeña (o gran) delincuencia para sobrevivir, alternando el poco trabajo y las crebas* con el contrabando y hasta la piratería de tierra.

Estas historias que los autores conocen de la tradición oral de su pueblo, A Guarda son los pilares de esta historia que Ramón hace guión y su hermano José Manuel, imagen.

El libro es excepcional, a un interesante y bien contado guión, que deja a nuestro criterio el valorar que parte de mal puro y de necesidad que obliga hay en un hombre que se dedica a matar para sobrevivir, hay que añadir el maravilloso arte en el que Ramón mezcla el expresionismo de Murnau con el tenebrismo  y como manejando sólo lapiz y carbón es capaz de hacer que nos sumerjamos pronto en esa sociedad oscura, tenebrosa y dura en la que los matices son tan escasos como la comida. Los  diálogos son los estrictamente necesarios, y la narrativa del libro descansa sobre la superlativa obra de Ramón que crea una atmosfera tan agobiante como hermosa.

Para mi uno de los mejores libros que se publico en la “bd galega”, que injustamente no tiene la fama que consiguieron otros, pero si la calidad que le falta a productos que hasta gozan de algún premio.

*Crebas: Restos de naufragios o cargas de los barcos que el mar arrastra hasta la costa.

*Raqueiros: Piratas de tierra, provocaban el naufragio y solían asesinar a los náufragos, ya que los muertos no hablan. El cacique recibía un porcentaje del valor de los bienes del barco naufragado y protegía tales prácticas.

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Highlands – Philippe Aymond

COVER_HIGHLANDS_ES.inddEste integral que nos trae Ponent Mon en las novedades de mayo, ambientado en 1743, narra la historia de Joseph Calander, un pintor que vuelve a Escocia tras 15 años estudiando en Italia. Entra al servicio del Duque de Plaxton, Laird del castillo de Blackwater, un rico terrateniente de las highlands que es aliado de los ingleses, en cambio su hijo está del lado de los jacobitas que buscan la restitución de los Estuardo en el trono escocés, sin quererlo, Calander se verá inmerso en las luchas políticas y será víctima de una trampa, siendo entonces detenido y juzgado, aunque está decidido a recuperar su honor y su libertad.

El autor, Philippe Aymond, es conocido por ser el ilustrador de las aventuras de Lady S, guionizadas por el conocidísimo Van Hamme, y este Highlands es su primer trabajo importante en solitario. Para el ha escogido una época histórica de gran agitación política en un país, Escocia, de hermosos paisajes, para explotar toda su maestría en el dibujo, que es una de las grandes virtudes de esta obra.

El arte de Aymond está claramente influenciado por los clásicos como Jean Girod o Hubinon, maneja de forma excelente los fondos, las ambientaciones y el color. Las páginas tienen una distribución de viñetas muy académica, sin modernismos pero correctamente compuestas para este tipo de álbum. Destacan especialmente las viñetas en las que retrata el paisaje de las highlands, que son perfectas postales elaboradas con un gusto exquisito.

La historia arranca con fuerza y aunque hacia el final de este integral pasa por un pequeño bache, en general está bien contada y con un buen ritmo, combinando sabiamente momentos de acción, intriga y romanticismo.

La edición de Ponent Mon, reune los dos tomos originales en este integral de gran factura, con un tamaño correcto y editado con buena calidad de materiales e impresión y además, siendo un integral a un precio muy contenido, 22 euros.

Highlands te gustará si te gusta el cómic francobelga más clásico, tanto en el dibujo como en el guión.

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Los Buenos Veranos – Zidrou, Lafebre

los_buenos_veranos_metrc3b3polesdliarantesEl título, ya deja bien claro de que va este libro y anticipa que nació para ser una serie. En España se publica ahora el primer número, pero en Francia y Bélgica ya va a salir de imprenta el segundo. En esta nueva serie guionizada por el prolífico Zidrou y con dibujo de Lafebre, vamos a conocer las vacaciones, y sólo las vacaciones,  de una familia belga de los años setenta, los Faldérault, cada libro será un año distinto, y no necesariamente en orden cronológico.

Este primer número, titulado Rumbo al Sur, es puro Zidrou, una historia con varios personajes, cada uno con su importancia, cada uno con su batalla interna, todos necesarios en una historia que se va tejiendo con el pasar de las páginas, hasta lograr que todo sea una unidad perfecta. El belga es capaz de contarnos la historia sin caer en las evidencias, insinuando los problemas, las preocupaciones, y construye los personajes de un modo tan preciso que enseguida tenemos una opinión formada del carácter de cada uno de ellos.

El padre de la familia es un dibujante sin mucho éxito que siempre llega tarde a las entregas y que hace que toda la familia tenga que esperar por él para comenzar las vacaciones, la madre es una mujer sobrepasada por las labores diarias en la casa, en el trabajo y con los hijos, en plena crisis existencial, y los niños… pues eso, son niños, juegos, peleas, ilusiones, alegría, emoción.

Y si Zidrou es lo que les pone alma, Lafebre es quien les pone cara, y también el que hace visible el lenguaje oculto del guión, la historia que hay detrás de la que leemos, porque ya sabemos que la cara es el espejo del alma.

Lafebre hace un excepcional trabajo en este libro, como un fotógrafo es capaz de crear y moldear la luz, con un dibujo más definido que en La Mondaine, pero sin perder ese estilo tan personal, y con un color que es un elemento narrativo más, porque este libro además de unha historia cuenta un momento que es feliz, las vacaciones en familia, en una época en la que no existían las pantallas de vídeo para los coches, que carallo, no existía ni el aire acondicionado. Coches pequeños, incómodos, lentos, los niños brincando sobreexcitados por el viaje, las maletas que crecen y engordan en el breve momento que las despegas del suelo para meterlas en el maletero del coche, los interminables quilómetros, el calor… Una aventura que los Faldérault saben convertir en lo más divertido de las vacaciones, el viaje.

Un libro que gustará especialmente a los que andan por la cuarentena, porque seguramente les recordará su propia existencia en un relato bien contado, con la dosis justa de humor, costumbrismo, drama y sobre todo buen rollo. Un cómic vitalista como el padre de esta familia, con una historia sólida como la madre y una gráfica loca y divertida como los hijos.

Ademas, en esta época de novelas gráficas, en la que el número de páginas otorga un (irreal) plus de calidad, el formato álbum francés de medio centenar de páginas y tamaño grande me parece un acierto.

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